Eligiendo un marco digital

8 08 2009

En las Navidades pasadas me regalaron un marco digital. Al final lo devolví, con el compromiso de comprarme otro. No es que no me gustara el regalo, es que las características que tenía, sobre todo en cuanto a la resolución, me parecieron muy pobres.

Así que me lancé a la búsqueda del marco digital perfecto. Y no lo he conseguido hasta ahora, y ¡ya estamos en agosto! Mis parámetros de valoración han sido, por orden de prioridad:

  • Diseño: puesto que va a estar muy a la vista, para mí lo más importante es que quedase bien con la decoración de la casa.
  • Resolución: ya que me lo compro a mi gusto, que las fotos se vean bien. Al menos, que sea de 800 píxeles horizontales.
  • Sistema de apagado / encendido: quería que fuese cómodo, lo más automático posible, para no tener que estar pendiente.
  • Precio: como siempre, que no subiese mucho. El presupuesto disponible al devolver el regalo se iba a superar seguro, pero que no fuese de forma exagerada.

Bueno, pues después de mucho buscar, esta ha sido mi elección: Philips 8FF3CME. Así es como cumple mis espectativas:

  • Diseño: color plata, perfecto para el lugar donde lo quiero tener. Nada de brillos, negros reflectantes, plásticos, etc.
  • Resolución: 800×600, inmejorable siendo de 8 pulgadas.
  • Sistema de apagado / encendido: programable por horas o, lo que realmente utilizo, mediante un sensor de luminosidad que hace que se encienda cuando hay un nivel de luz ajustable en la habitación. Después de un par de pruebas, conseguí que se encendiese sólo, justo cuando enciendo la luz del salón.
  • Precio: más de lo que quería gastar, pero no disparatado.

Luego tocó encontrarlo lo más barato posible. En todos los sitios donde miré, tanto en Internet como físicamente, eran 149 euros. Sin embargo y por casualidad entré en un Worten (ni siquiera conocía esa cadena de tiendas) y tenían un descuento del 30%, con lo que me ha salido por 104 euros.

Resultado final: compra redonda y muy contento con mi elección.

Anuncios